• Prólogo: El «rechazo del trabajo» como realidad histórica y como representación
• Reestructuración e identidad obrera
• El programatismo y su caducidad
Los fracasos revolucionarios como legado
El final de un ciclo de luchas
• La ultraizquierda y su contradicción
La autonegación del proletariado: una salida ilusoria de la contradicción
La persistencia del programatismo y su crítica en actos
• La «época del ‘68»
El mayo francés: cuando una huelga esconde otra
El mayo francés: de la revuelta obrera a la comunidad humana pasando por la alienación
El mayo rampante italiano: la ambigüedad del «vogliamo tutti»
Italia, españa, portugal y otros lugares: la autoorganización y sus impasses
• La obsolescencia de la ultraizquierda y el curso caótico de las rupturas teóricas
Comunismo por imposibilidad y humanismo (clase obrera y proletariado)
Autonegación y humanismo
La autonegación y el rechazo de trabajo antes de su desarrollo humanista. Una forma simple: el operaismo
Autonegación y rechazo del trabajo: conceptos de transición
El rechazo del trabajo: hacia una superación del programatismo
• Dinámica del ciclo de luchas actual: brechas y retorno de la humanidad
• De la crítica del programatismo a la desaparición de la explotación: «crítica del valor» y «dialéctica sistemática»
Una explotación bien abstracta
¿Más allá del programatismo o más allá de la lucha de clases?
Retorno a la explotación
• Teoría de la comunización
La reestructuración: una actividad de la clase capitalista
La reestructuración: modificación estructural de la contradicción entre las clases y de su dinámica
La comunización: superación producida del ciclo de luchas
La comunización: una teoría en construcción
• Conclusión: la revolución será ideología
De la ultraizquierda a la teoría de la comunización. Más allá del programatismo
De l’ultragauche à la théorie de la communisationPrólogo y traducción: Federico Corriente
Lazo Ediciones, 2022
«Podemos calificar de ultraizquierda a toda práctica, organización o teoría que defina la revolución como afirmación del proletariado y que critique y rechace simultáneamente todas las mediaciones que comporta el ascenso de la clase en el seno del modo de producción capitalista (organizaciones políticas, sindicalismo, parlamentarismo. . . ), sin las cuales esa afirmación no puede existir. En este sentido, la ultraizquierda es una contradicción en proceso. A través de las luchas de la «época del ‘68» y luego, durante la década de 1970-1980, surgió, —de forma fragmentaria, a trompicones y a través de críticas sucesivas— un nuevo paradigma teórico de la lucha de clases, de la revolución y del comunismo: la teoría de la comunización. Dicha teoría surgió, en el curso caótico de las luchas y la reestructuración del capital, de la crítica de nociones como autonomía, autonegación del proletariado, rechazo del trabajo y revolución a título humano, a las que vino a sumarse luego, como aspecto integral del proceso de superación del programatismo, la crítica de la distinción de género, dimensión fundamental de la abolición de las clases y la producción de la inmediatez social de los individuos.»